Cuando uno dice Amsterdam vienen inmediatamente a la mente 5 cosas: canales, bicicletas, hash, marihuana y putas. Una persona más culta pensará primero en Van Gogh o Rembrandt o Anne Frank. Los más sentimentales imaginan molinos, tulipanes y zuecos de madera. O sea, Amsterdam consiste del barrio rojo, de canal-cruises , museos, coffee shops y mercados de flores. He atravesado ese Amsterdam a grandes saltos, cruzando grandes plazas, casi todas en eterna remodelación, por encima de incontables puentecitos arqueados y a lo largo de los canales de agua estancada en verde sombra, y por angostas callejas atiborradas de excursionistas del sexo y de la droga, ladeando edificios imponentes como castillos, por medio de un parque, hasta llegar a los barrios de inmigrantes y los suburbios que se confunden con los no-lugares de esta ciudad de 750,000 habitantes.

No entré en ningún museo ni coffe shop y obvié, en lo posible, el barrio rojo – los he visto ya en otra oportunidad… Aunque esto no es del todo cierto, unos días antes habíamos ido a mi expreso pedido al Museo de Fotografía – FOAM – y vimos la sobresaliente exposición: Avenue Patrice Lumumba, del genial fotógrafo surafricano Guy Tillim: fotos que han dejado en mi su marca e impresión así como una prolongada resonancia.

Pero ese último día apenas me detuve. Anduve y desanduve la ciudad durante aproximadamente 7 horas, hasta que me dolieron los pies y caí rendida en el taburete de un kiosko y tragué, para la incredulidad de la vendedora, dos sandwiches triples rellenos de krab vlees a la vez y lo enjuagué con medio litro de apple sap. De las 500 y pico fotos que disparé en estado de franca alucinación me quedé con 145, de las que he escogido 30. 30 fotos que – haciéndome en lo posible la vista gorda ante lo típico-típico (salvo ante las bicicletas, que son como las vacas en Suiza y los perros en Perú, es decir, se meten en tus fotos) – condensan, a mi parecer, cual set de postales la experiencia Amsterdam. Amsterdam vista a través del lente de la coneja.

(Has clic en las fotos para ampliarlas a tamaño pantalla)

Nota: Aunque para uno que viene de una mega ciudad caótica latinoamericana sea difícil creerlo, Amsterdam también tiene su buen porcentaje de irracionalidad. En el 2002 se empezó la construcción de línea Norte/Sur que debía ser completada en el 2012. Debido a varios retrasos y disputas con la compañía constructora de la línea, esta fecha ha sido postpuesta al 2017. Y el proyecto que inicialmente estaba presupuestado en € 1.46 mil millones, ahora está estimado en un costo de €3.1 mil millones, lo cual lo convierte en la línea de metro más cara del mundo. Además, el programa ha sufrido ya muchas dficultades y controversias, incluyendo hundimientos de suelo que han resultado en 40% por encima del presupuesto original y en un plazo de entrega que se va alejando cada vez más… Total, la construcción de esta línea del Metro de Amsterdam parece de nunca acabar…

Top of Europe

Junio 27, 2009

Que Suiza tiene su lado muy exótico ya lo mostraron el fotógrafo Andri Pol y el etnólogo David Signer con su magnífico libro Grüezi – seltsames aus dem Heidiland . Lo he podido comprobar en mis recorridos. Pero donde quedó más claro que el agua de un riachuelo alpino fue en el tour ultra turístico que hicimos los cuatro hermanos al Jungfraujoch. Embutidos juntos a 4996 chinos, japoneses e indúes (que son ya prácticamente los únicos que pueden permitirse vacacionar en Suiza) nos trepamos a la Jungfraubahn, el trencito que lleva a la cima desde la Kleine Scheidegg y que corre por dentro de la impresionante Eiger Nordwand y es de por sí una de las maravillas ingenieriles del mundo. En su recorrido se detiene un par de veces para que los turistas puedan tomar fotos del alba panorama que se muestra a través de enormes huecos en la pared rocosa (que eran los huecos por donde echaba el desmonte durante la construcción de la línea férrea).

1
2
3
4
5
6
7
8

Al llegar a la estación, los turistas son canalizados a través de un laberinto de túneles cavados dentro del glaciar de Aletsch y que se llama Palacio de Hielo, antes de entubarnos en un ascensor que los llevará a velocidad luz a la cima, the Top of Europe, a 3545m de altura, donde, al abandonar el ascensor ultrasónico son primeramente cegados por una luz brillantísima que irradian las nieves y hielos (ya no eternos) de las tres cumbres alpinas Eiger, Mönch y Jungfrau, y el vastísimo glaciar de Aletsch que se pierde en la lejanía. Una aire helado y cortante golpea los rostros de la muchedumbre un tanto groggy y desquiciada que se amontona en el mirador. Las cámaras digitales hacen clic como enloquecidas. Un puñado de manganzones ingleses tira bolas de nieve contra las grajillas que a estas alturas despliegan sus proezas aéreas. Decenas de parejas recién casadas posan en todoas las formas imaginables para las fotos… Todo un circo sobre hielo.
Luego nuevamente las galerías y los restaurantes y las tiendas de souvenirs y ascensores y túneles…

10
11
12
IMG_8053
16
17
18
19
20
21
22
23

De bajada decidimos irnos un trecho a pie. Ni bien bajamos del trencito nos encontramos en un silencio total. Estábamos solos en este tremendo, magnífico paisaje alpino, mirando la legendaria Eiger Nordwand desde el mismo punto desde el que en el verano de 1936 una muchedumbre de mirones, periodistas y fanáticos habían seguido la ascensión de Toni Kurz y Andreas Hinterstoisser que terminaría en una auténtica pesadilla. La temible pared estaba justo siendo envuelta en neblina, igual que en la escena esa hacia el final de la película que habíamos visto la noche anterior.

25
26
27
28
29
30

El pueblo en el que viven mis padres es un pueblo como los hay tantísimos en Suiza, con su plaza y fuente, su iglesia y cementerio, su boutique y su drogería y su panadería y su Migros y Coop y oficina de correo y estación de tren y sus ex almacenes y sus ex establos y ex casas de granja y alguna que otra fábrica o pequeña industria, sus Gasthöfe, es decir, restaurantes que preferentemente lucen nombres como Ochsen o Löwen o Bären o Hirschen, o sea preferentemente nombres de animales típicos de Suiza, como el león, por ejemplo, jajaja. A lo que iba es que el pueblo en el que viven mis padres es aún reconocible como pueblo. Conserva un sólido centro histórico y tradicional, donde transitan muy pocos carros y menos gente aún por las callejas empedradas en las que resuenan las pisadas y que se abren camino entre las casas antiguas, de gruesos muros y enormes techos con tejas y fachadas decoradas – a menudo con inscripciones medievales – y también un pequeño río que atraviesa los huertos y jardines que en esta época -junio- propiamente rebosan, como queriendo salirse de sí mismos despidiendo la fragancia de mil flores que va adherida a la estridencia de los insectos, etc.

1
3
4
5
9
10
11
12
13

Por otra parte el pueblo se está paulatinamente ensanchando desde el fondo del valle hacia las afueras. Por las faldas de las colinas oh tan verdes y coronadas de bien cuidados bosques van trepando las casitas mediocres de los nuevos pueblerinos, venidos en su mayoría, me imagino, de la ciudad. Las casitas lucen todo el mismo look. Sus jardines parecen salidos de una revista tipo HOME&LAWN, y cuentan con todos los detalles que sus habitantes creen que los distinguen de los demás. (Y sí, los suizos también tienen su huachafería, para mi enorme placer). Y más allá, y sobre todo, el pueblo crece y se prolonga a los lados de las dos carreteras que lo atraviesan y unen con la ciudad y por ende con el último rincón de la Confederación Helvética. Por lo pronto, van desapareciendo los campos de cultivo que permanecen entre uno y otro pueblo y apareciendo tiendas de autos, grifos, edificios de oficinas y cosas así. Poco a poco, los pueblos se van fusionando en una sola zona urbanizada.

14
15
16
17
18
19
20
21
22
IMG_0323
23
24

Las vacas suizas

Junio 20, 2009

9

Según el cliché, cuando se piensa en Suiza, se piensa primero en relojes, chocolates y quesos, o chocolates, quesos y relojes. La excelente reputación de los relojes se debe en primera instancia al Calvinismo y a la industria. Los chocolates y los quesos son más románticos, pues son productos lácteos y son imposibles e impensables sin las vacas. Vaya entonces aquí mi homenaje a las vacas suizas.

Las vacas suizas están presentes en la imagineria popular y urbana

1
2
3a
IMG_8426
4
3
IMG_8283a
6
8

y, por supuesto, en las verdes praderas a través de toda la campiña helvética.

18
10
12
14
15
IMG_0987

Habría que añadir que no busqué a las vacas – una vez más, no es una serie que me propuse. Sino que las vacas estuvieron ahí, en mi camino, se metían en mis fotos como los perros callejeros del Perú.

Y para terminar, un videíto con fotos de por medio. Dura 2:30 min y trata de la visita a un establo:

Zürich ha dejado de ser la ciudad provinciana y cucufata que fue cuando viví aquí entre 1979 y 1989 (con largos intermedios nomádicos de por medio, pues nunca he podido vivir en Suiza más de tres años seguidos sin querer suicidarme). En aquel entonces la ciudad – centro bancario y plaza mercantil de drogas – estaba atrapada en un círculo vicioso de éxodo urbano, disturbios juveniles y una falta total de perspectiva política. Hoy, 20 años después, es una de las metrópolis más atractivas e innovadoras de Europa, aunque esto no basta para que quisiera volver a residir aquí, más que nada por el enorme costo de vida que requiere que uno se mate trabajando, al menos desde mi punto de vista de falsa suiza adoradora del ocio.
Sea como fuere, Zürich – y Suiza en general – me parece ahora, recién llegada de la indecible e inconmensurable Lima, muy exótico y nada me hace más feliz que recorrer, cámara en ristre, las calles de esta ciudad, y de pueblos, campos, cerros, ríos y lagos. Esta es la primera entrega de una serie que espero proseguir, sino durante mi estadía en la Conferderación Helvética, a mi regreso a Lima, ya plenamente recuperada del choque cultural que aún me tiene aturdida.

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

21

22

23

24

La Herradura

Mayo 15, 2009

Bordeando el acantilado por el serpentín, tras varias curvas, pasando el Salto del Fraile, se abre de pronto la vista a la perfecta bahía al pie del Morro Solar. Y de golpe se está en otro mundo, en otro planeta inclusive. Como si se hubiera atravesado el espejo y se esté de pronto en un mundo paralelo, atemporal. Aunque la mayoría, especialmente los limeños antiguos, los que conocieron la Herradura en su época de esplendor, lamentan en todos los tonos el imparable deterioro de esta playa emblemática, como puede apreciarse en este post y sus respectivos comentarios.

1
2
3
14

La Herradura, playa mítica, siempre en el borde del colapso, evocando a toda hora, en cualquier época del año una infinita nostalgia. Paraíso de surfers, parejitas, chicheros y perros callejeros. Caja de sorpresas y fuente inagotable de objetos, motivos, elementos, personajes, paisajes, situaciones, conjunciones, colorcitos y colorsazos que jalan la vista del ocasional fotógrafo raro. Y lugar perfecto para comerse un cevichito y tomarse una chela de despedida.

4
6
8
9
10
11

Pero yo espero que dejen a la Herradura seguir deteriorándose en paz. Que no se concretice jamás ninguno de los delirantes e insostenibles proyectos de ningún alcalde de turno. Que fracasen todos, como fracasó el loco Gutiérrez con la construcción de la carretera a la Chira. Hay algo muy digno en este abandono, en este desmorono, en este descuido y paulatino desvanecimiento de todo lo construido por el hombre, en este retorno al origen.

15
16
IMG_4943
18
IMG_4951
19
20

Más de esta luz…

Mayo 9, 2009

1
3
2
4
5
6
7
8
9

primera

No sé si habrán notado esta extraordinaria luz que hay últimamente en Lima (donde estamos acostumbrados, como es sabido, a una luz blanquecina y brumosa)… Me viene llamando la atención desde hace varias semanas, atrayendo irremediablemente mi ojo de fotógrafa… Es una luz mucho más amarilla, más intensa, y hay una sorprendente visibilidad. Con esta luz me basta el entorno inmediato. Ahora sí que cualquier cosa se vuelve fotografiable. Los rincones y objetos menos atractivos se convierten de repente en apariencias luminosas, en conjuntos de artes y delicias visuales completamente gratuitas, y sin haber gastado una gota de sudor, pintados por la luz y el seductor juego de sol y sombra.

18
21
31

La explicación o mejor dicho, interrogante científica detrás de este fenómeno no es precisamente alentadora. Hace un par de días un amigo inglés me envió el link a un artículo que apareció en The Independent que da cuenta de la perplejidad de los científicos ante la ausencia completa de manchas negras en el sol. Esas manchas son indicadores de que el sol está en actividad. Siempre ha habido cíclicamente una disminución de actividad y, por lo tanto, de manchas en el sol. Pero ahora han desaparecido totalmente. Es decir, el sol permanece en estado durmiente y nadie puede saber si volverá a despertar.

4
51
61

Se cree que dentro de unos cuantos billones de años el sol habrá agotado sus recursos de hidrógeno y se habrá encogido tanto que habrá perdido su fuerza de atracción con los planetas, cuyas órbitas se harán cada vez más espaciosas. Para entonces, la Tierra será un pedazo de roca congelada suspendida en la Nada. Y esto sería sólo el comienzo del eterno retorno de las cosas.

71
81
91

Por suerte, todo esto es sólo un cuento. Por el momento hay esta extraordinaria, luz… bellísima luz… Y, como decía Platón, lo que es bello, es bueno y es justo…

101
111
img_4270

MODISMO

Abril 21, 2009

modismo

Kurt Nimmo es uno de esos fotógrafos inclasificables que un buen día apareció en JPG Magazine, subiendo sus fotos de un lugar perdido en New Mexico, llamado Las Cruces, donde vive con su mujer y tres gatos.
Entre el grupete de fotógrafos que se ha ido cristalizando de la gran masa afiliada a esta ya legendaria revista on-line, (en el que se encuentran hombres y mujeres unidos por una irremediable pasión por la fotografía ‘off road’, por decirlo de alguna manera) no tardamos en reconocerlo como ‘uno de los nuestros’. Y pronto, Kurt, con su carácter de duro por fuera y blando por dentro, elegantemente insolente, sin preocuparse jamás por el qué-dirán, pero siempre atento, se hizo muy querido y admirado por nosotros. Y sus fotos, siempre con un toque de ’salvaje oeste’, no dejan de llamar la atención y sorprender. De hecho, Kurt se merece un homenaje aparte.
Por ahora, me concentraré en MODISMO, el libro que acaba de salir a la venta, diseñado y editado por él en blurb, para el cual ha escogido a 12 fotógrafos, entre ellos a Llorenç y a mí. El libro está hecho con sumo cuidado y cada foto tiene su sitio y luce tanto por sí sola, como en conjunto.

modismo-1

Dice Kurt:
‘Modismo’ significa un hábito lingüístico, también significa ‘una persona ruda’… No sé si esto encaja, pero me llamó la atención como algo interesante. En portugués es idiomático – una manera de hablar que hiere las reglas de la gramática, pero acepta el lenguaje.

Creo que nuestra fotografía “hiere” las reglas de la fotografía correcta (o de la establecida y aceptada), pues tomamos fotos raras, extrañas, o lo que algunos consideran raras. A mí me han dicho que mis fotos son ‘malas’ porque no son normales.

modismo-2

En cuanto a lo que me inspiró hacer el libro… De niño amaba los libros de fotografía e iba frecuentemente a la biblioteca para sacarlos prestados. La llegada de internet fue maravillosa ya que cualquiera de nosotros puede postear* sus fotos y no cuesta más que lo que cuesta la conexión a la red. Pero falta algo… Me gusta mirar fotos impresas en papel en contraste a verlas en una pantalla restringida. No puedo llevarme a la computadora afuera y sentarme debajo de mi rosal favorito en la sombra de la tarde. Tal vez sea un hábito… Creo que la fotografías deben verse en papel… Y es por eso que me vino la idea del libro. Ojalá pudiera imprimir y publicar todas las fotografía que amo en JPG Magazine y en flickr… ¡pero eso costaría miles y miles de dólares!

* la palabra postear, por ejemplo, es un modismo

modismo-3

El impecable libro está a la venta aquí, donde se puede hojear las primeras 15 páginas.

Kurt también tiene un blog llamado ANOTHER ORDINARY PHOTO, en el que va subiendo las fotos que le gustan de otros y donde se encuentran una joya tras otra. Una prueba más de su desinteresada pasión por la fotografía sin más.

Las fotos de Nimmo en. JPG Magazine y en flickr

Los fotógrafos que integran esta antología son los siguientes

Saliendo por Jatosisa hacia Cardal, en la curva esa, justo donde termina la zona residencial y empiezan las chacras, hay una casita en ruinas, pegada a las rocas del cerro. Tengo por entendido que alguna vez fue una bodega o fonda o tambo en el camino. En el interior huele a caca y las paredes están pintarrajeadas y uno puede imaginarse todas las cosas que han hecho aquí animales y humanos, buscando la oscura privacidad. En uno de los cuartos al fondo, en el más oscuro, sorprende el Oso Yogi pintado en la pared azul cobalto reluciendo como un ícono en una iglesia ortodoxa, cubierto de pan de oro, iluminado por un rayo de luz que parece salir de ningún lugar. Y en el silencio y en la oscuridad, sintiendo el peso de las rocas suspendidas, me siento sobrecogida por esta apariencia religiosa del Oso Yogi, sobre la cual un pobre muerto de hambre ha dejado constancia de su urgencia.

21
31
51
71

Sigo un trecho por la carretera afirmada, a lo largo de los muros de piedra tan característicos, y luego la abandono y cruzo un campo yermo y subo la ladera, entre molles, tunas y matorrales, hasta la acequia.
No dejan de sorprenderme esos cerros antiguos, esos colores ocres y verdes y azulados y los infinitos matices de grises. Y las chacras en todas sus estaciones, baldías, recién aradas, brotando, floreciendo, pletóricas, abandonadas, asilvestradas. Y todos esos viejos árboles que siguen milagrosamente en pie. Especialmente los pacaes, en los bordes de las acequias, de los que en esta época cuelgan anchas y torcidas vainas que encierran la pulpa dulce y algodonada, brindando su fresca sombra así como protección y sustento a toda una gama de plantitas y florecillas que crecen con facilidad, uno diría con júbilo, donde siempre haya agua en esta tierra fertilísima.

81
91
102
111
12

141

151

211
22
23

De pronto se abre la vista hacia el cerro Pan de Azúcar con su característica forma cónica y el caserío de Cardal al pie, y a las lomas desérticas, pobladas de cactus, con apariencia de calcinados y entrecruzados por las huellas de los ciclistas fanáticos y que cobijan el sitio arqueológico con sus muros de piedra de un templo precolombino de aproximadamente 3000 años de antigüedad, muy poco diferentes de todos los muros de piedra en la zona.

27
28
29
30

la huaca pucllana

Diciembre 1, 2008

022032043
href=”http://paseosfotograficos.files.wordpress.com/2008/12/082.jpg”>082
062092111152162182192202222232 

las huacas  son  partes intrínsecas de lima, islas de adobe seco, pirámides truncas en todo sentido, sobre los que se cierne la ciudad como una ola de fierro y concreto. la gran mayoría de estas huacas están dejadas al abandono y unas pocas han sido elegidos por el inefable instituto nacional de cultura  como atracción turística, como la huaca huallamarca o la huaca pucllana que están rodeados de los típico muros intermitentes del inc y provistos de su museo de sitio. sus jardines con alpacas y un restaurante ficho, como en el caso de la huaca pucllana que, por supuesto, se llama la huaca. la entrada cuesta  7 Soles y la visita es obligadamente con guía, el cual vigila con afán de tombo que no te separes ni un paso del sendero prescrito a entre los muros de adobe restaurados y, siempre rodeando las áreas de excavación, subiendo a una plataforma… está demás decir que las huacas me atraen, y dentro de la ciudad obtienen un sentido aún más llamativo. esos ladrillos de adobe derretido y carcomido por el viento, la humedad y el tiempo, con sus cuevas de lechuzas… estas islas color polvo, oficialmente declaradas zonas intangibles (y ya sabemos lo que esto significa, es decir, nada), son como florecimientos geológicos, formas muy antiguas que pacifican el ojo y lo atraen con luz propia.  todo esto en sorprendente contraste con la moderna infraestructura turística, los muros (donde los hay) y  los edificios que las circundan…

el morro solar

Diciembre 10, 2008

El Morro Solar es otro emblema de Lima, más precisamente, de Chorrillos y,  sin duda, también de mi infancia ya lejana, cuando  uno podía todavía caminar sin miedo por estos lugares, y que está irremediablemente confundida con el polvo prehistórico color ocre que cubre el macizo de roca al pie del mar, que cobija la bahía de la Herradura…

Es un lugar de extraordinaria importancia geográfica, geológica, paleontológica, arqueológica y de la historia reciente, con vestigios de civilización humana que datan de 2,400 a.C. En su cima uno puede encontrar un conjunto de edificaciones que es tan típico para el Perú, una combinación de manifestaciones religiosas y patrióticas, con una pizca de investigación científica de por medio…

En una esplanada, la Asociación Peruana de Astronomía (APA), fundada en 1946, ha construido un Planetario y posteriormente un Observatorio que son, al menos para mí, lo más notable y significativo que se haya hecho en este lugar. El Planetario que parece un ovni de los años sesenta, con esa única palmera muerta delante y que le da a este paraje desértico un verdadero toque de escenario de película, como de un futuro pasado o pasado futuro, funciona, o funcionaba hasta hace poco, como museo de sitio…. En la página web del APA se puede encontrar la información más completa en la red

p1090623p1090630p1090624p1090634p1090632
p1090660p1090708

Luego está, en el extremo oeste, por encima del mar, esta horrenda cruz de fierro de 45 metros de altura, construida por motivo de la visita del Papa  Juan Pablo II al Perú, con los restos de torres de alta tensión derribados por terroristas en los años ochenta. Y al lado, el Santuario de la Virgen del Morro Solar, que es muy visitado los domingos por peregrinos y devotos. Sus estructuras que alguien de refinada sensibilidad estética despreciaría por “huachafos”, me seducen visualmente con sus patrones repetitivos contra el horizonte del mar y el cielo vacío…

p1090638
p1090644p10906651p1090666p1090667p1090705p1090681p1090687p1090682

En el extremo oriental ha sido levantado el monumento al Soldado Desconocido en memoria de una de las batallas más sangrientas de la Guerra del Pacífico (18879-83) cuando el Ejército Chileno intentaba ocupar la capital peruana. Gracias a este hecho, el Morro Solar ha sido declarada zona histórica e intangible, una iniciativa legislativa remitida hace poco por el propio presidente Alan García. Felizmente, digo, no por patriotera sino más bien por ambientalista, porque en Lima se están destruyendo a paso de gigante los espacios naturales y culturales por esta furia constructora o destructora a la que ya tanto he aludido y denunciado en mi blog anterior…

Alrededor del obelisco al Soldado Desconocido se esparcen unas estructuras surrealistas consistentes de muros, escaleras, caminos, supuestos macizos para plantas y unas fuentes pintadas de azul, supongo que originalmente pensadas para agua… todo ideado de la mente delirante de algún alcalde delirante y que hoy en día lucen totalmente abandonados y descuidados, con su pintura blanca chorreada que me traen recuerdos de una isla de guano y una sola palmerita que lucha por sobrevivir… Lo único que crece aquí es el humilde lucraco (Waltheria ovata L), planta nativa milagrosa que no ha sido plantada por nadie y a la que nadie da bola porque es prácticamente desconocida…

p1090713
p1090721
p1090722p1090725p1090728p1090730p1090736p1090742

“La casita vieja”

Enero 17, 2009

“La casita vieja” es un restaurante en el pueblo de Pachacámac como los de antes, como ya casi no se encuentran en estos días, en que la mayoría de restaurantes populares han sido suplantados a nivel nacional por locales de comida rápida y ante todo, por los pollos a la brasa tipo “Norky’s” que parecen enormes peceras y, la verdad sea dicha, me dan asco por solo su olor. Descubrir “La casita vieja” fue, por lo tanto, un feliz hallazgo: un festín para el ojo y el estómago. ¡Felicitaciones a la dueña y cocinera!

p1100611p1100617p1100619p1100624p1100626p1100650p1100651p1100616

micropaisajes

Enero 18, 2009

Mientras realizábamos  nuestro proyecto sobre el “no-lugar”, mi amigo y compañero internáutico Llorenç Rosanes descubrió los textos del geógrafo Joan Nogué que resultaron sumamente reveladores. En el texto que acompaña la 1. serie del proyecto escribo:

“…Pero no fue hasta conocer la obra de Joan Nogué que empecé a ver el verdadero alcance de los no-lugares – término que Nogué reemplaza por el más complejo “territorios sin discurso ni imaginario”. Nogué es un geógrafo apasionado que entiende la geografía como un campo integrado por la historia, la literatura, la filosofía, la sociología, la antropología y la cinematografía, lo cual hace de la lectura de sus textos una delicia. Es un singular intento de interpretar y darle cabal cabida a este fenómeno global de los sprawlscapes, de los paisajes dispersos y complejos en los que las fronteras entre lo rural y lo urbano se difuminan hasta convertirlos en un solo amalgama híbrido…”

Posteriormente, Llorenç me mandaría  un artículo escaneado del mismo con el título “Micropaisajes”. Casi de arranque me sentí en terreno familiar y supe o visualicé aquello a lo que Nogué apuntaba, pues, al igual que los no-lugares, son de estas cosas que me atraen inexplicable e implacablemente.  No me cabía duda de que tenía en mi haber ya toda una serie de imágenes de micropaisajes, sin que se me había ocurrido clasificarlos como tal, esparcidos entre mis archivos. Olí ahí un potencial insospechado. Comuniqué mi entusiasmo a Llorenç y sugerí el micropaisaje como el siguiente tema a explorar a través de un proyecto en conjunto. Llorenç lo rechazó  con las siguientes palabras:

“… Micro y macrofotografía no me interesaron nunca. Lo encuentro algo patillero. Sin querer ofender a nadie. Me parecen recursos para los que pecan de creatividad…”

Jajaja, mi amigo no cae ni de casualidad en lo políticamente correcto.

Pero yo no me refería a la micro o macrofotgrafía, sino al micropaisaje. O sea, no al género sino al objeto. Y es lo que quiero mostrar a  continuación con las siguientes 20 fotos elegidas a conciencia. Los micropaisajes y los no-lugares van enlazados, puesto que están condenados a pasar desapercibidos, y si son percibidos, a ser descartados por nada espectaculares, como dice Nogué. Son “mini territorios sin discurso”. 

Del artículo de Joan Nogué:

“… Ahora querría poner el acento en el otro lado de la balanza, esto es en la escala de la inmediatez, la más cercana a nuestros ojos, la que nos aparece en primer plano al caminar por la ciudad o el campo. Esta escala me parece muy sugerente porque nos descubre micropaisajes que, a menudo, obviamos y menospreciamos, en la mayoría de los casos por su banalidad y nula espectacularidad.

… En efecto, estamos rodeados de micropaisajes a los que apenas prestamos atención por su cotidianeidad y porque, precisamente por su diminuta e insignificante dimensión, no asociamos para nada al concepto preeminente de paisaje…

… “…En la ciudad existe también un micropaisaje urbano inmediato y minúsculo, a pie de calle, con el que nos topamos de narices a diario. Está compuesto, sin ir más lejos, por el propio asfalto y las baldosas geométricas de las aceras, las tapas de alcantarilla, cantidad de símbolos y señales de todo tipo que nos transmiten mensajes de manera machacona, el mobiliario urbano, los bajos de los edificios, los tags y grfaffiti en las paredes, las notas anónimas pegadas en los postes…, las manchas en el suelo, las efímeras esculturas que se forman al lado de los contenedores de basura, o las hojas de plátano sobre el asfalto mostrando aún su mano abierta y nervuda…”

011
021
031
041
051
061

081
091
101
111
121
131
142
151
161

011
031
041
051
061
071
082
101
111
img_0347
121
img_0367
151
141
172
202

avenida once

Febrero 14, 2009

Federico Barahona y Geneviève Lapointe son los integrantes de AVENIDA ONCE.

Traduzco de su página:
Estas fotos están pensadas como un diario visual de nuestros tiempos. “¿De dónde eres originalmente?” Es una pregunta que oimos con frecuencia, pero que raras veces sabemos contestar; nosotros somos lo otro: des-imaginamos los márgenes a la medida que avanzamos. No creemos en bombos y platillos, amamos la calle y los domingos lluviosos.

Usamos mayormente cámaras compactas y de juguete; fotografiamos desde una distancia calculada, buscando  subvertir lo obvio – la metropolis en ruinas, la calle desprovista del espacio público, paisajes aparentemente banales y sus estratos de belleza.

Federico y Geneviève viven y trabajan en British Columbia, Canadá

Las fotos aquí reproducidas son tomadas de sus excelentes series “Canadás del olvido” y “Neverlands”

canadas-1
canadas-2
canadas-3
canadas-6
neverlands-1
neverlands-2
neverlands-3
neverlands-5
neverlands-10

Descubría a AVENIDA ONCE, o mejor dicho, ellos me descubrieron a mí, en flickr, añadiendo una que otra contribución mía al magnífico grupo Las Calles del Olvido, creado por Federico, y que, sin exagerar, es lo mejor con lo que me topé en mi corta y sobresaltada estadía en el laberinto flickeriano.

012

Pueblo es el título de la última serie de Llorenç Rosanes. Y no podría ser más breve y contundente: Pueblo – en este caso Alcarrás, pero podría ser cualquier pueblo – es el sujeto y el objeto de su fotografía. Llorenç deambula con su cámara por el pueblo como un pueblerino, es decir, como alguien que ha vivido allí desde su infancia y, a la vez, como un total extraño, infinitamente extrañado con los signos de los cambios irrefrenables (y últimamente drásticos) a los que su pueblo se ve sometido. Dice:

Pueblo es el paisaje donde vivo. Alcarràs fue el pueblo que dentro de la Comunidad Autonómica Catalana más crecimiento experimentó durante el año 2008. Crecimiento económico y crecimiento demográfico. Más incluso que los pequeños pueblos o grandes ciudades de la costa Mediterránea. Más que Barcelona. Más que toda Catalunya. Hablo de índices.
Pueblo es una amalgama de construcciones acabadas y feas y construcciones que se quedaron en el olvido cuando pinchó el globo de la construcción. Pueblo son los recuerdos de mi infancia. Los rincones bonitos y los absurdos, los que desaparecen cada vez que llega una retroexcavadora para levantar otro edificio. Es un paseo por las curiosidades que me encuentro.

022
032
052

Ya era hora de que dedique un post a mi entrañable amigo cibernético y compañero de aventuras fotográficas Llorenç Rosanes. Es, en verdad, extraño que no lo haya hecho antes. Y será precisamente por ello que no me he lanzado hasta ahora, porque Llorenç es un “peso pesado”, o sea “cosa seria” es. Aunque esto tampoco es verdad. Llorenç no es pesado y mucho menos serio. Y esa actitud adusta, podríamos decir, esta actitud sin actitudes, se debe más bien a su ser insobornable, sea en el ámbito que fuere, cosa que irrita a muchos y atrae ambiguamente a otros. Y algunos (que no son pocos) se envician sin remedio con sus fotos y afirman de que tienen que vérselas con un ojo genial.

En su nota biográfica en 15×100 dice:
Diré sobre mi mismo: nací el 4 de setiembre, 1974 en Lleida. Trabajos: podador de árboles frutales, recolector de frutas dulces, conductor de tractor de granja, dibujante de cartoons, diseñador gráfico e incansable fotógrafo. Exposiciones: algunas. Se han atendido talleres y seminaries: unos pocos fueron buenos, ninguno fue útil. Educación: suficiente.

Llorenç es, quién lo duda, catalán. “El catalanet di torn”, el catalán de turno, como él mismo se llama. Ja ja. Ahora, decir catalán no es todavía lo suficientemente preciso. Correspondiendo con él, he aprendido que Catalunya consiste de muchas catalunyas, tantas como las hay comarcas. Y entre ellos se señalan y se burlan de sus singularidades y desafían sus niveles de tolerancia. Y menciono esto porque Llorenç es un vivo ejemplo de la singularidad. Vive con su esposa Laura en un pueblo llamado Alcarrás, como hemos visto, municipio de la comarca del Segriá, en la provincia de Lérida, tal como se puede leer en la entrada correspondiente en Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Alcarràs
Llorenç y su esposa Laura (aunque posiblemente ella tenga otra ocupación) se mantienen con el cultivo de manzanos. Y marchan todas las mañanas al campo, excepto cuando el tiempo no lo permite. Cómo hace para al lado producir esa fenomenal obra fotográfica (que se centra en la fotografía análoga, o sea es todo un proceso manual), y hacer sus dibujos y diseños, es un misterio.

062
072
083
092

Llorenç fotografía esos signos de transición, transformación y transtorno que surgen por todos lados como especies de hongos absurdos o malignos, ora sutiles, ora chillantes y elige un encuadre que los relaciona de tal manera con los elementos dados que nos saca de casillas. Al menos me pasa a mí. Es un placer sin igual descubrir cada día las fotos que ha colgado en JPG Magazine. Cada una de sus fotos es sorprendente, muestra un ángulo inesperado, una conjunción de elementos nunca antes vista, en la incisiva luz que caracterizan la mayoría de sus imagines, aunque no se espanta de la famosa luz lechosa de los días cubiertos, y logra sonsacarle a la grisura general una infinita gama de grises que son una suave delicia visual. El cuidado que Llorenç pone en cada foto salta a la vista.

La vida del pueblo transcurre en la calle principal, la calle con más comercios y con todas las entidades bancarias. La vida transcurre dentro del supermercado y en la escuela o en el pabellón deportivo. Pero el resto de calles casi siempre estan vacías, o bien con 1 o 2 transeúntes.
Ahora se suma que el pueblo se ha expandido, se ha comido parte de la huerta, con edificios y chalets, y muchos de ellos estan deshabitados. ¿Porqué? Por que pinchó el globo económico. Porque los bancos no dan créditos y porque ahora la gente tiene miedo de pillarse los dedos con algo impagable.
O sea que intento fotografiar eso. El vacío. El pueblo. Pero es el vacío.
Intento buscar rincones donde antes pasaba la tarde haciendo cabañas y encuentro hormigón por todos lados.
Si fotografío campo, es porque estoy en él. Cada vez más alejado del núcleo, cuando antes el límite del pueblo con el campo estaba a lo mucho a 300 metros.
La verdad es que no tengo filosofadas detrás de mis fotos. Nogué podría hacerlo muy bien, yo no sé tanto, ni de lejos.

102
122
132
152

“¿Porqué no sale gente en tus fotos? ¿Por qué tus fotos están desprovistas de pueblerinos?” le pregunté cuando me enfrenté a la difícil tarea de seleccionar las fotos que aquí presento. Su respuesta fue:

Porque, a pesar de que el pueblo en solo dos años pasó de 4.500 a 8.000 habitantes, la gente, tengo la sensación, se esconde. De hecho, uno de los recuerdos de cuando era pequeño… salía después de comer, sobre las tres, o las cuatro de la tarde, un día cualquiera, festivo o laboral, y las calles estaban vacías. En cambio, cuando pasaba por debajo de una ventana, oía como se movía la persiana, miraba y allí estaba la madre, la hija o la abuela… espiando.
Yo antes salía y conocía a toda la gente del pueblo y ellos me conocían a mí. Yo era el Llorenç de Cal Segle, o de Ca la Laia, y conocía a la mayoría de gente por el nombre o malnombre de su casa. El Pendó, el Collona, el Felipa, el Serra, el Botiguer, el Farreres, etc…. Ahora, salgo y aunque veo gente conocida, de los que recuerdo el nombre e incluso el domicilio, la mayoría de los que veo son forasteros. Para mí, son forasteros, aunque evidentemente, viven en el pueblo. Digamos que son recién llegados, pero para mí no son de aquí. Quizá lo seran sus hijos, pero ellos no…

Para fotografiar gente, uno debe tener un día especial. Debe estar preparado para cualquier reacción y debe ser cortés, amable, positivo. Eso no se tiene cada día. Por otro lado, cuando la gente ve una cámara, huye. No sé, pregúntale a la gente.

173
183
193

Para acabar, y con todo esto espero que puedas sacar algo útil, yo siempre fotografio con angulares o gran angulares. Y eso implica un acercamiento extra a las personas. No uso un 50mm desde el año 1995. El objetivo menos angular que tengo es un 35mm. Si no me acerco a las personas, queda tamaño minúsculo. Y como decía antes, para acercarme debo estudiar a la persona y saber si estará dispuesta a colaborar, sin molestarse, y, debo estar positivo y se me debe notar, mis poros deben sudar buen rollo, porque la gente nota tu estado y si no es bueno, mejor ni intentarlo.

Termino sabiendo que no he dicho ni la mitad de lo que podría todavía decir sobre este solitario de la fotografía, pero no quiero abrumar a nadie. Que cada uno haga sus propios descubrimientos, contemplando sus magníficas fotos.

203

Nota: Llorenç tiene también excelentes fotos a color. Pero como anda depurando sus galerías on line, no puedo enlazar con ejemplos. Llorenç no es de los que se desparraman por la world wide web. Su perfil bajo, manteniéndose alejado de pasarelas y disfuerzos, su puntual presencia aquí y allá, desprovista de la urgencia, por no decir, desesperación de ser reconocido (y adorado, que caracteriza nuestra era facebook), sólo añaden a su atractivo.

Pueden verse más fotos de Llorenç en
http://15×100.com/member.php?member=34 y en JPG Magazine

En estos tiempos el peligro y las calaveras nos acechan a cada paso, en cada cuadra, a la vuelta de cada esquina de esta incomprensible ciudad junto al mar.

01
02
03
04
05
06
07
08

Imágenes de Historia

Marzo 7, 2009

Si en estos dos o tres últimos años Lima se ha visto afectada por un feroz boom de la construcción civil, sin miras ni criterios urbanísticos o estéticos, ni mucho menos ecológicos, y alguien como yo querría a diario gritar y llorar e impolrar que por favor vayan más despacio, que no destruyan al viejo Miraflores, por ejemplo, tan sin misericordia, que conserven a los jardines y cuiden a los árboles, que tengan un oído, un ojo y un corazón para esas viejas y venerables casitas y los espacios naturales, que, en fin, nos dejen a nosotros y a los árboles y a las bermas centrales vivir tranquilos y en paz, entonces es porque aún no había visto con detenimiento qué es lo que está pasando en China. Mirando las extraordinarias y monumentales fotos de Sze Tsung Leong sobre las transformaciones urbanas que están teniendo lugar en China (todas en esa brumosa luz tan china e infinitamente sutiles en sus detalles), Lima parece una bicoca, una caricatura, una imitación barata e insignificante. Se me erizan todos los pelos, se me hace un nudo en la garganta y el corazón se detiene por un momento al contemplar las formas en las que pueden encarnizarse la furia y codicia y ceguera del ser humano, this angry ape, como lo llamaba Shakespeare…

sze-1
sze2
sze3
sze4
sze6
sze7
sze8
sze9
sze10
sze11

Imágenes de Historia
Sze Tsung Leong
Lee la declaración del artista

011
021
051
061
082
10
11

A surfear en Puerto Fiel

Marzo 20, 2009

Puerto Fiel, un balneario a 120 km al sur de Lima, lucía el encanto especial de los balnearios ya fuera de temporada, algo fantasmagórico en la bruma otoñal, semi abandonado y semi carcomido, aunque tiene sus partes fichas y bien cuidaditas. Es Puerto Fiel único en su estilo, con sus casas blancas pegadas a las rocas negras que le dan un toque griego o baleárico, aunque la constante marejada y el embate de las olas y el bramido y la espuma y el chillido de grandes gaviotas y luego las desérticas lomas, grises, amarillas, ocres y el profundo olor a mar y el vapor y la neblina fantasmal que de pronto se cierne sobre el paisaje delatan inconfundiblemente de que nos encontramos a orillas del impacífico Océano Pacífico.

013
022
032
042
052

Por el lado de la Playita se encuentran los restos de un complejo turístico con miradores y caminos de piedra a lo largo de las peñas que están maravillosamente mimetizados con el paisaje natural.

062
img_20851
083
091
17
101
111

Y el corazón se me ensancha de una salvaje alegría y hasta quisiera declamar una poesía

“Mas yo que al turbio elemento
Tendí ya mis alas bellas
No vivo sino oigo en ellas
Crujir el vagoroso viento.
La tierra y su orgullo vano
Me causan mortal hastío;
Pero el mar… ¡Oh! ¡El mar es mío!
Mi patria es el océano
…”

121
13
img_2146
img_21701
16
img_2159
20
21

Es bueno conocer a jóvenes y guapos surfistas que no tienen reparos en llevarse a una tía para que los filme y tome fotos mientras se entregan a su noble adicción de waterboys, conectados con lo indecible que está en el centro mismo de la experiencia del surf.

22
23
24

El gato y el lector

Abril 5, 2009

Tengo un amigo. Se llama Fercho. Mi amigo es parlanchín y flaco como un fakir y su gato es enorme y gordo y mudo, es decir, mudo en comparación con mi amigo. El gato se llama Fresh, porque es así, un gato muy fresco. Cualquiera que haya tenido o tiene gatos sabe que, en verdad, no es que uno tenga gatos, sino que los gatos lo tienen a uno. Su silenciosa pero potente presencia nos hace recordar que ellos son los verdaderos dueños y amos de la casa.

1
2
3

Según un estudio publicado hace dos años en la revista Science, los gatos no fueron domesticados por el hombre -como sí lo fueron las ovejas, los caballos y los perros. Pero los gatos se domesticaron a sí mismos, por su propia cuenta e interés. Y han permanecido leales a su consigna a lo largo de los 10,000 años, desde que se acercaron por primera vez al hombre en algún paraje de Medio Oriente, atraídos por los roedores que pululaban en los graneros de los agricultores. Y encontraron que los pericotes eran una excelente comida y poco a poco bajaron del monte para merodear en las inmediaciones de los asentamientos humanos… (sigue leyendo la emocionante historia de los gatos aquí).

4
5
61

A mi amigo le encanta leer en voz alta, modulando cada palabra con deleite, acariciando de vez en cuando ensimismado al gato que entre tanto se regodea y restriega y relame y revuelca en todas sus posturas gatunas, reclamando la atención que se merece como el animal sagrado que es. Si Fresh pudiera hablar, ¿qué nos contaría? De sus ojos bárbaramente azules emana la infinita sabiduría del ser que no necesita palabras para expresarse. Como decía Hippolyte Taine: “He estudiado a muchos filósofos y a muchos gatos. La sabiduría de los gatos es infinitamente superior.”

7
8
9
101
11

Por si alguien todavía lo duda a estas alturas, mi amigo Fercho es lector. No conozco a un lector más lector que mi amigo Fercho. En el tiempo en que yo leo un libro, él lee diez o quince o veinte. Lee libros al ritmo de su respiración. Se alimenta de libros, vive rodeado de libros, duerme a la sombra de libros y no habla casi de ninguna otra cosa que de libros.

16
15
13
14

Hace ya varios años escribí un texto llamado El Biblófago inspirada en mi amigo Fercho.
Léelo haciendo clic aquí

La comunidad internacional de fotógrafos 15×100 (a la que pertenezco) tiene el orgullo de presentar A year in pictures.

a-year

Entra aquí y usa las flechas del teclado para avanzar o retroceder o clic con el botón derecho (mac > control) para usar las opciones del navegador.

Y hablando de 15×100 – en el blog del sitio se publicó un artículo de Llorenç Rosanes sobre mi fotografía. Es la primera vez que alguien se lanza a escribir sobre esto. Quién mejor que Llorenç! Gracias, amigo, tus palabras, además de acertadas, me halagan enormemente! Léelo aquí.