El Morro Solar es otro emblema de Lima, más precisamente, de Chorrillos y, sin duda, también de mi infancia ya lejana, cuando uno podía todavía caminar sin miedo por estos lugares, y que está irremediablemente confundida con el polvo prehistórico color ocre que cubre el macizo de roca al pie del mar, que cobija la bahía de la Herradura…
Es un lugar de extraordinaria importancia geográfica, geológica, paleontológica, arqueológica y de la historia reciente, con vestigios de civilización humana que datan de 2,400 a.C. En su cima uno puede encontrar un conjunto de edificaciones que es tan típico para el Perú, una combinación de manifestaciones religiosas y patrióticas, con una pizca de investigación científica de por medio…
En una esplanada, la Asociación Peruana de Astronomía (APA), fundada en 1946, ha construido un Planetario y posteriormente un Observatorio que son, al menos para mí, lo más notable y significativo que se haya hecho en este lugar. El Planetario que parece un ovni de los años sesenta, con esa única palmera muerta delante y que le da a este paraje desértico un verdadero toque de escenario de película, como de un futuro pasado o pasado futuro, funciona, o funcionaba hasta hace poco, como museo de sitio…. En la página web del APA se puede encontrar la información más completa en la red







Luego está, en el extremo oeste, por encima del mar, esta horrenda cruz de fierro de 45 metros de altura, construida por motivo de la visita del Papa Juan Pablo II al Perú, con los restos de torres de alta tensión derribados por terroristas en los años ochenta. Y al lado, el Santuario de la Virgen del Morro Solar, que es muy visitado los domingos por peregrinos y devotos. Sus estructuras que alguien de refinada sensibilidad estética despreciaría por “huachafos”, me seducen visualmente con sus patrones repetitivos contra el horizonte del mar y el cielo vacío…








En el extremo oriental ha sido levantado el monumento al Soldado Desconocido en memoria de una de las batallas más sangrientas de la Guerra del Pacífico (18879-83) cuando el Ejército Chileno intentaba ocupar la capital peruana. Gracias a este hecho, el Morro Solar ha sido declarada zona histórica e intangible, una iniciativa legislativa remitida hace poco por el propio presidente Alan García. Felizmente, digo, no por patriotera sino más bien por ambientalista, porque en Lima se están destruyendo a paso de gigante los espacios naturales y culturales por esta furia constructora o destructora a la que ya tanto he aludido y denunciado en mi blog anterior…
Alrededor del obelisco al Soldado Desconocido se esparcen unas estructuras surrealistas consistentes de muros, escaleras, caminos, supuestos macizos para plantas y unas fuentes pintadas de azul, supongo que originalmente pensadas para agua… todo ideado de la mente delirante de algún alcalde delirante y que hoy en día lucen totalmente abandonados y descuidados, con su pintura blanca chorreada que me traen recuerdos de una isla de guano y una sola palmerita que lucha por sobrevivir… Lo único que crece aquí es el humilde lucraco (Waltheria ovata L), planta nativa milagrosa que no ha sido plantada por nadie y a la que nadie da bola porque es prácticamente desconocida…







