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Archivos en la Categoría: foto callejera

Alberto Orozco es el primer protagonista del video-documental que pretendo hacer sobre personas laringectomizadas, y cómo se las arreglan en la vida cotidiana con esta grave mutilación. Esto me lleva a lugares a los que no llegaría a conocer de otra manera.
Me he quedado impresionada con el reducido espacio de trabajo de Beto: un habitáculo de dos metros cuadrados, más o menos, sin ventana, ni conducto de aire, iluminado por tubos de neón. Aquí tiene su tienda (que consiste más que nada en un mostrador) y su taller donde elabora con gran destreza empaquetaduras para culatas de todo tipo de motores. Todos los sábados en la mañana juega fulbito con sus compañeros del barrio, y luego se va a desayunar al puesta de la señora Gladys en la esquina. En este cruce de la Av. Iquitos y Raimondi todos se conocen y se cuidan entre sí. Y nadie se molesta por la persistente presencia del lente de la coneja.

Ver también Una voz al final del túnel , página que hice para la Asociación de Laringectomizados del Perú, y cuyo blog administro.

Estas tardecitas de otoño limeño invitan a pasear sin rumbo fijo por las calles de los barrios aledaños bañadas en esta luz  y regadas de sorpresas.

Viajé a Huaraz en medio de un clima político convulsionado, pocos días antes de la segunda vuelta electoral. Me alojé en casa de amigos en el barrio llamado Nicrupampa y recorrí durante dos días la ciudad de arriba para abajo como una borrachita – tanto por efecto de la altura como del delirio andino en todas sus expresiones…

En cada una de las estas imágenes algo especial atrajo el lente de la coneja… Y es que hay algo especial en lo que no tiene nada de especial.

Cuando uno dice Amsterdam vienen inmediatamente a la mente 5 cosas: canales, bicicletas, hash, marihuana y putas. Una persona más culta pensará primero en Van Gogh o Rembrandt o Anne Frank. Los más sentimentales imaginan molinos, tulipanes y zuecos de madera. O sea, Amsterdam consiste del barrio rojo, de canal-cruises , museos, coffee shops y mercados de flores. He atravesado ese Amsterdam a grandes saltos, cruzando grandes plazas, casi todas en eterna remodelación, por encima de incontables puentecitos arqueados y a lo largo de los canales de agua estancada en verde sombra, y por angostas callejas atiborradas de excursionistas del sexo y de la droga, ladeando edificios imponentes como castillos, por medio de un parque, hasta llegar a los barrios de inmigrantes y los suburbios que se confunden con los no-lugares de esta ciudad de 750,000 habitantes.

No entré en ningún museo ni coffe shop y obvié, en lo posible, el barrio rojo – los he visto ya en otra oportunidad… Aunque esto no es del todo cierto, unos días antes habíamos ido a mi expreso pedido al Museo de Fotografía – FOAM – y vimos la sobresaliente exposición: Avenue Patrice Lumumba, del fotógrafo surafricano Guy Tillim: fotos que han dejado en mi su marca e impresión.

Pero ese último día apenas me detuve. Anduve y desanduve la ciudad durante aproximadamente 7 horas, hasta que me dolieron los pies y caí rendida en el taburete de un kiosko y tragué, para la incredulidad de la vendedora, dos sandwiches triples rellenos de krab vlees a la vez y los enjuagué con medio litro de apple sap.
De las 500 y pico fotos que disparé en estado de franca alucinación me quedé con 145, de las que he escogido 30. 30 fotos que – haciéndome en lo posible la vista gorda ante lo típico-típico (salvo ante las bicicletas, que son como las vacas en Suiza y los perros en Perú, es decir, se meten en tus fotos) – condensan, a mi parecer, cual set de postales la experiencia Amsterdam. Amsterdam vista a través del lente de la coneja.

(Has clic en las fotos para ampliarlas a tamaño pantalla)

Nota: Aunque para uno que viene de una mega ciudad caótica latinoamericana sea difícil creerlo, Amsterdam también tiene su buen porcentaje de irracionalidad. En el 2002 se empezó la construcción de la línea del Metro Norte/Sur que debía ser completada en el 2012. Debido a varios retrasos y disputas con la compañía constructora de la línea, esta fecha ha sido postpuesta al 2017. Y el proyecto que inicialmente estaba presupuestado en € 1.46 mil millones, ahora está estimado en un costo de € 3.1 mil millones, lo cual lo convierte en la línea de metro más cara del mundo. Además, el programa ha sufrido ya muchas dficultades y controversias, incluyendo hundimientos de suelo que han resultado en 40% por encima del presupuesto original y en un plazo de entrega que se va alejando cada vez más… Total, la construcción de esta línea del Metro de Amsterdam parece de nunca acabar…