Salte la navegación

Archivos en la Categoría: lima

Alberto Orozco es el primer protagonista del video-documental que pretendo hacer sobre personas laringectomizadas, y cómo se las arreglan en la vida cotidiana con esta grave mutilación. Esto me lleva a lugares a los que no llegaría a conocer de otra manera.
Me he quedado impresionada con el reducido espacio de trabajo de Beto: un habitáculo de dos metros cuadrados, más o menos, sin ventana, ni conducto de aire, iluminado por tubos de neón. Aquí tiene su tienda (que consiste más que nada en un mostrador) y su taller donde elabora con gran destreza empaquetaduras para culatas de todo tipo de motores. Todos los sábados en la mañana juega fulbito con sus compañeros del barrio, y luego se va a desayunar al puesta de la señora Gladys en la esquina. En este cruce de la Av. Iquitos y Raimondi todos se conocen y se cuidan entre sí. Y nadie se molesta por la persistente presencia del lente de la coneja.

Ver también Una voz al final del túnel , página que hice para la Asociación de Laringectomizados del Perú, y cuyo blog administro.

Estas tardecitas de otoño limeño invitan a pasear sin rumbo fijo por las calles de los barrios aledaños bañadas en esta luz  y regadas de sorpresas.

Estas imágenes fueron tomadas el sábado pasado, un día después del apocalipsis. Obviamente esto no es nada comparado con lo ocurrido en Japón, y todas las palabras fracasan ante esto. Ver aquí.

La Costa Verde ha estado durante decenios a merced ya de la indiferencia, ya de la codicia y del desacierto en todo sentido de los alcaldes de turno de los respectivos distritos – especialmente de Barranco y Chorrillos, que permitieron las construcciones monstruosas de clubes y restaurantes y piletas y complejos delirantes. Esperemos que con la nueva gestión municipal de Lima se realice de una vez esa anhelado plan de recuperación de la Costa Verde y la bahía de Lima en su conjunto.

Una pequeña anécdota: a un costado, entre la escuela de salvavidas de la PNP y unos horrendos cubos de acero y vidrio que, se supone, serán futuras discotecas, se amontona una docena de carcochas de autos y rocha buses de la policía – un escenario que, huelga decirlo, se presentó como una verdadera comidilla al lente de la coneja. Aunque claro, no tardó en venir corriendo un tombo para decirme que estaba prohibido tomar fotos y que tenga la bondad de borrarlas. Le dije que, con todo respeto, pero que yo estaba en vía pública fotografiando lo que estaba a la vista del mundo entero. El policía, que no pudo darme la razón, contestó que de todas maneras tenía que proceder con borrar las fotos, pues podrían traer consecuencias… Hice como si borrara las fotos y me despedí alegremente. Desde entonces, la frase “podría traer consecuencias” se ha convertido en una frase alada para cualquier situación polémica…

En cada una de las estas imágenes algo especial atrajo el lente de la coneja… Y es que hay algo especial en lo que no tiene nada de especial.